En Conexión Cantera hablamos con Juan de Dios Carmona, preparador físico del Córdoba CF en fútbol 7 e infantil B. Juan nos contó cómo su pasión por la preparación física nació en el fútbol sala y cómo dio el salto al fútbol 11. Su metodología se enfoca en enseñar patrones de movimiento desde edades tempranas, priorizando el desarrollo físico y mental de los niños. Con un enfoque integral, su objetivo es no solo mejorar el rendimiento, sino dejar una huella positiva en cada jugador. ¡Una charla llena de pasión y dedicación!
Muy buenas a todos, buenos días y bienvenidos a Conexión Cantera.
Hoy estamos en compañía de Juan de Dios Carmona, preparador físico del fútbol 7 del Córdoba y preparador físico del fútbol 11 con la categoría infantil del Córdoba.
Muy buenas, Juan. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Juan: ¡Buenas! ¿Qué pasa? Buenas tardes.
Te presentamos primero como profesional y luego hablaremos contigo sobre metodología de entrenamiento, así como de tu rol dentro del club.
Para empezar, ¿cómo nació tu pasión por la preparación física en específico?
Juan: Bueno, pues mi pasión nació en el fútbol sala. Yo iba un poco divagando por el mundo del fútbol, me saqué el nivel de entrenador hasta UEFA Pro y, por casualidad, hice un curso en el que realicé mis prácticas en el Córdoba Futsal. Allí, Juan Daniel, que actualmente está fuera de España con Daniel Belmonte, me transmitió el “gusanillo” de la preparación física.
Empecé con la cantera en el futsal y poco a poco fui metiéndome más, trabajando con el primer equipo y aprendiendo sobre su metodología. Al final, me quedé con el filial, que en esa temporada logró su primer ascenso de categoría. Terminé mis prácticas allí y, desde ese momento, supe que la preparación física era mi camino.
De fútbol sala a fútbol 7 y 11: el cambio de disciplina
¿Cómo fue esa transición del fútbol sala al fútbol 7 y 11?
Juan: Surgió la oportunidad porque, en principio, iba a continuar en el Córdoba Futsal, pero, por diferentes motivos, no pude seguir. Justo en ese momento se dio la oportunidad de trabajar en fútbol 11, así que di el salto a la preparación física en esta modalidad, comenzando con un equipo senior en Primera Andaluza llamado Ciudad Jardín.
Fue un cambio complicado porque venía del fútbol sala, donde la preparación física es más específica y en espacios reducidos. Adaptarme al fútbol 11 me costó, pero una vez que di ese paso, me enamoré de este ámbito y aquí sigo.
Mayores retos en tu carrera
¿Cuál ha sido tu mayor reto hasta ahora?
Juan: Bueno, al principio, el reto más grande era empezar en un equipo y hacer las cosas bien. En ese año, mi objetivo era intentar meternos en los playoffs de División de Honor y, al final, lo conseguimos dos años consecutivos, aunque no pudimos ascender.
Después, por suerte, me llamó el Córdoba y empecé en fútbol 7. Ahí, mi mayor satisfacción era que los niños aprendieran. Ver cómo un niño asimilaba un concepto y lo aplicaba en el campo al 100% era lo que más me llenaba.
Más adelante, firmé con el infantil B, además del fútbol 7. En ese momento, el objetivo era mejorar el rendimiento del equipo, ya que llevaban unos años con clasificaciones regulares. El propósito era quedar entre los tres primeros, y hasta ahora vamos terceros, aunque pasamos un pequeño bache después de Navidad. Nuestro sueño es terminar bien la temporada y, el año que viene, seguir progresando.
Metodología de entrenamiento
Ahora pasamos a la parte principal de nuestra conversación: la metodología de entrenamiento que aplicas en el día a día como preparador físico. Cuéntanos más sobre ello.
Juan: Bueno, mi función en el Córdoba abarca la preparación física en las categorías prebenjamín, benjamín y alevín en fútbol 7, así como la del infantil B en fútbol 11.
Cuando empecé en fútbol 7, me di cuenta de que los niños llegaban con muchas carencias a nivel motor: no sabían saltar una valla, correr correctamente o perfilarse en el campo. Así que, en la estructura de las sesiones, decidimos trabajar primero la lateralidad y la orientación espacial antes de introducir otros conceptos más avanzados.
Cada año, seguimos el mismo proceso:
Base: Trabajamos lateralidad y perfiles.
Patrones de movimiento: Introducimos ejercicios básicos como el peso muerto y la sentadilla, enseñando a los niños qué músculos deben sentir y la importancia de una postura correcta.
Aplicación práctica: En benjamines, añadimos desplazamientos, saltos y giros para que apliquen lo aprendido en movimiento.
Fuerza y agilidad: En alevines, se trabaja con ejercicios más complejos, como cambios de dirección y contacto físico.
La idea es que, cuando lleguen a infantil, los niños ya tengan una base sólida para competir con garantías.
Estructura del microciclo semanal
¿Cómo organizas el trabajo a lo largo de la semana?
Juan: Depende de la categoría.
Fútbol 7 (prebenjamines, benjamines y alevines): Se entrena martes y jueves.
Infantil B: Se entrena martes, jueves y viernes.
Mi enfoque no se basa tanto en una carga física específica, sino en la asimilación de patrones de movimiento. Si veo que un grupo ya domina un concepto, pasamos al siguiente.
En el infantil B, trabajamos en coordinación con el entrenador. Según las necesidades del equipo en cada partido, ajustamos la planificación. Por ejemplo, si el entrenador detecta que los jugadores no están repliegando bien, introducimos tareas específicas de repliegue.
Además, distribuimos el trabajo de fuerza entre tren superior e inferior según la carga del entrenamiento táctico de la semana. Los miércoles, al ser sesiones de mayor contacto y duelos, metemos trabajo de prevención de lesiones, como antirotaciones de cadera, para mejorar la estabilidad en los choques.
Impacto psicológico del entrenamiento
Mencionaste que los niños, al enfrentarse a jugadores más grandes, pueden sentir inseguridad. ¿Cómo influye tu trabajo en su confianza?
Juan: Se nota muchísimo. He visto cómo, tras cierto tiempo entrenando, los niños se sienten más seguros en el campo.
En los entrenamientos, pueden parecer muy buenos, pero el verdadero examen es el partido. Si se enfrentan a un rival físicamente superior, pueden sentirse intimidados.
Por eso, nuestro trabajo no es solo físico, sino también mental. Queremos que el niño entienda que, aunque su rival sea más grande, si sabe cómo aplicar su fuerza y posicionarse correctamente, puede competir sin miedo.
Tu futuro profesional
Para cerrar, hablemos de tu futuro. ¿Cuál es tu sueño como profesional?
Juan: Mi sueño a medio plazo es seguir progresando en la cantera, paso a paso. No quiero apresurarme y dar un salto sin estar preparado.
Más que llegar a una gran categoría, mi objetivo es que los niños aprendan y que, en el futuro, cuando estén en su vida adulta, recuerden lo que les enseñé. Que sepan correr, saltar, aplicar la fuerza correctamente y, sobre todo, que guarden un buen recuerdo de mi trabajo con ellos. Ese es mi mayor sueño.
Muchas gracias, Juan, por tu tiempo y por compartir tu conocimiento con nosotros.
Ha sido un placer tenerte en Conexión Cantera y esperamos verte pronto en otra entrevista para seguir aprendiendo de ti. ¡Mucha suerte con tus chicos y sigue trabajando con esa pasión y dedicación!
Juan: ¡Muchísimas gracias a vosotros
Muy buenas a todos, buenos días y bienvenidos a Conexión Cantera.
Hoy estamos en compañía de Juan de Dios Carmona, preparador físico del fútbol 7 del Córdoba y preparador físico del fútbol 11 con la categoría infantil del Córdoba.
Muy buenas, Juan. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Juan: ¡Buenas! ¿Qué pasa? Buenas tardes.
Te presentamos primero como profesional y luego hablaremos contigo sobre metodología de entrenamiento, así como de tu rol dentro del club.
Para empezar, ¿cómo nació tu pasión por la preparación física en específico?
Juan: Bueno, pues mi pasión nació en el fútbol sala. Yo iba un poco divagando por el mundo del fútbol, me saqué el nivel de entrenador hasta UEFA Pro y, por casualidad, hice un curso en el que realicé mis prácticas en el Córdoba Futsal. Allí, Juan Daniel, que actualmente está fuera de España con Daniel Belmonte, me transmitió el “gusanillo” de la preparación física.
Empecé con la cantera en el futsal y poco a poco fui metiéndome más, trabajando con el primer equipo y aprendiendo sobre su metodología. Al final, me quedé con el filial, que en esa temporada logró su primer ascenso de categoría. Terminé mis prácticas allí y, desde ese momento, supe que la preparación física era mi camino.
De fútbol sala a fútbol 7 y 11: el cambio de disciplina
¿Cómo fue esa transición del fútbol sala al fútbol 7 y 11?
Juan: Surgió la oportunidad porque, en principio, iba a continuar en el Córdoba Futsal, pero, por diferentes motivos, no pude seguir. Justo en ese momento se dio la oportunidad de trabajar en fútbol 11, así que di el salto a la preparación física en esta modalidad, comenzando con un equipo senior en Primera Andaluza llamado Ciudad Jardín.
Fue un cambio complicado porque venía del fútbol sala, donde la preparación física es más específica y en espacios reducidos. Adaptarme al fútbol 11 me costó, pero una vez que di ese paso, me enamoré de este ámbito y aquí sigo.
Mayores retos en tu carrera
¿Cuál ha sido tu mayor reto hasta ahora?
Juan: Bueno, al principio, el reto más grande era empezar en un equipo y hacer las cosas bien. En ese año, mi objetivo era intentar meternos en los playoffs de División de Honor y, al final, lo conseguimos dos años consecutivos, aunque no pudimos ascender.
Después, por suerte, me llamó el Córdoba y empecé en fútbol 7. Ahí, mi mayor satisfacción era que los niños aprendieran. Ver cómo un niño asimilaba un concepto y lo aplicaba en el campo al 100% era lo que más me llenaba.
Más adelante, firmé con el infantil B, además del fútbol 7. En ese momento, el objetivo era mejorar el rendimiento del equipo, ya que llevaban unos años con clasificaciones regulares. El propósito era quedar entre los tres primeros, y hasta ahora vamos terceros, aunque pasamos un pequeño bache después de Navidad. Nuestro sueño es terminar bien la temporada y, el año que viene, seguir progresando.
Metodología de entrenamiento
Ahora pasamos a la parte principal de nuestra conversación: la metodología de entrenamiento que aplicas en el día a día como preparador físico. Cuéntanos más sobre ello.
Juan: Bueno, mi función en el Córdoba abarca la preparación física en las categorías prebenjamín, benjamín y alevín en fútbol 7, así como la del infantil B en fútbol 11.
Cuando empecé en fútbol 7, me di cuenta de que los niños llegaban con muchas carencias a nivel motor: no sabían saltar una valla, correr correctamente o perfilarse en el campo. Así que, en la estructura de las sesiones, decidimos trabajar primero la lateralidad y la orientación espacial antes de introducir otros conceptos más avanzados.
Cada año, seguimos el mismo proceso:
Base: Trabajamos lateralidad y perfiles.
Patrones de movimiento: Introducimos ejercicios básicos como el peso muerto y la sentadilla, enseñando a los niños qué músculos deben sentir y la importancia de una postura correcta.
Aplicación práctica: En benjamines, añadimos desplazamientos, saltos y giros para que apliquen lo aprendido en movimiento.
Fuerza y agilidad: En alevines, se trabaja con ejercicios más complejos, como cambios de dirección y contacto físico.
La idea es que, cuando lleguen a infantil, los niños ya tengan una base sólida para competir con garantías.
Estructura del microciclo semanal
¿Cómo organizas el trabajo a lo largo de la semana?
Juan: Depende de la categoría.
Fútbol 7 (prebenjamines, benjamines y alevines): Se entrena martes y jueves.
Infantil B: Se entrena martes, jueves y viernes.
Mi enfoque no se basa tanto en una carga física específica, sino en la asimilación de patrones de movimiento. Si veo que un grupo ya domina un concepto, pasamos al siguiente.
En el infantil B, trabajamos en coordinación con el entrenador. Según las necesidades del equipo en cada partido, ajustamos la planificación. Por ejemplo, si el entrenador detecta que los jugadores no están repliegando bien, introducimos tareas específicas de repliegue.
Además, distribuimos el trabajo de fuerza entre tren superior e inferior según la carga del entrenamiento táctico de la semana. Los miércoles, al ser sesiones de mayor contacto y duelos, metemos trabajo de prevención de lesiones, como antirotaciones de cadera, para mejorar la estabilidad en los choques.
Impacto psicológico del entrenamiento
Mencionaste que los niños, al enfrentarse a jugadores más grandes, pueden sentir inseguridad. ¿Cómo influye tu trabajo en su confianza?
Juan: Se nota muchísimo. He visto cómo, tras cierto tiempo entrenando, los niños se sienten más seguros en el campo.
En los entrenamientos, pueden parecer muy buenos, pero el verdadero examen es el partido. Si se enfrentan a un rival físicamente superior, pueden sentirse intimidados.
Por eso, nuestro trabajo no es solo físico, sino también mental. Queremos que el niño entienda que, aunque su rival sea más grande, si sabe cómo aplicar su fuerza y posicionarse correctamente, puede competir sin miedo.
Tu futuro profesional
Para cerrar, hablemos de tu futuro. ¿Cuál es tu sueño como profesional?
Juan: Mi sueño a medio plazo es seguir progresando en la cantera, paso a paso. No quiero apresurarme y dar un salto sin estar preparado.
Más que llegar a una gran categoría, mi objetivo es que los niños aprendan y que, en el futuro, cuando estén en su vida adulta, recuerden lo que les enseñé. Que sepan correr, saltar, aplicar la fuerza correctamente y, sobre todo, que guarden un buen recuerdo de mi trabajo con ellos. Ese es mi mayor sueño.
Muchas gracias, Juan, por tu tiempo y por compartir tu conocimiento con nosotros.
Ha sido un placer tenerte en Conexión Cantera y esperamos verte pronto en otra entrevista para seguir aprendiendo de ti. ¡Mucha suerte con tus chicos y sigue trabajando con esa pasión y dedicación!
Juan: ¡Muchísimas gracias a vosotros