Hoy tenemos un episodio especial con Ander Martín de Ruiz Gauna, coordinador de la preparación física en la cantera del Eibar.
Con él, exploraremos la metodología de entrenamiento, centrándonos en la preparación física dentro de un microciclo semanal.
Además, debatiremos sobre la mentalidad en torno al esfuerzo físico en los entrenamientos, las innovaciones tecnológicas en el fútbol base y el papel clave de la psicología deportiva en el rendimiento de los jóvenes jugadores.
Muy buenas a todos y bienvenidos a Conexión Cantera.
Hoy estamos en compañía de Ander Martín de Ruiz Gauna, coordinador de la preparación física del Eibar.
Muy buenas, Ander, ¿qué tal? ¿Cómo estás?
Muy buenas, Mateo, todo bien, encantado de estar aquí charlando un ratito contigo.
Gracias a ti, Ander.
Con Ander hablaremos sobre metodología y, en particular, sobre un microciclo de entrenamiento desde la perspectiva condicional. Pero antes, vamos a conocerlo un poco mejor.
Sí, lo intento. Bueno… en tres palabras podría decir:
Crecimiento, porque me gusta estar en constante formación. Soy una persona curiosa a la que le encanta aprender, y trato de que las personas que me rodean dentro del club también estén en la misma sintonía. Es una palabra que aplico tanto para nosotros como profesionales como para el club como entidad.
Organización, ya que soy responsable de la preparación física de la cantera. Una de mis funciones es estructurar los contenidos metodológicos para cada etapa y también gestionar los recursos materiales y humanos disponibles.
Formación, que está relacionada con el crecimiento. Como mencioné antes, me gusta estar en constante aprendizaje e intento fomentar un ambiente en el que todos los preparadores físicos del club tengan oportunidades de seguir formándose. De hecho, dentro del equipo de trabajo, promovemos actividades internas para que aprendamos unos de otros y podamos seguir mejorando.
Ander, hay una costumbre en el fútbol de considerar los entrenamientos con mayor esfuerzo físico como un castigo. ¿Qué opinas sobre esto?
Es una muy buena pregunta. Creo que tiene mucho que ver con la cultura y con los hábitos de esfuerzo de cada jugador. Si el jugador no tiene madurez suficiente o no entiende bien las demandas del deporte, puede percibirlo como un castigo.
Sin embargo, creo que cada vez hay más consciencia de la importancia de la preparación física en el fútbol. Cuanto mayor es el nivel de los jugadores, más conscientes son de que una buena preparación física o una sesión de alta carga no es un castigo, sino todo lo contrario: es lo que les ayuda a mejorar y rendir mejor en el campo.
Por supuesto, hay jugadores que todavía no tienen esa cultura del esfuerzo y pueden verlo como una penalización. Pero esta percepción está cambiando y, en general, cada vez se comprende mejor el papel clave de la preparación física.
Sí, yo también creo que es una barrera cultural que ha existido desde hace tiempo, pero que está cambiando gracias a los ejemplos en el fútbol profesional.
Totalmente. Antes se veía la preparación física como algo adicional. Si un jugador era bueno técnicamente y comprendía los conceptos tácticos, ya se consideraba suficiente. El aspecto físico se veía como un “plus”.
Hoy en día, más que un extra, es un requisito mínimo. Un jugador que no tenga una buena condición física se quedará atrás, porque el fútbol ha evolucionado hacia mayores demandas condicionales, con esfuerzos intensos y repetidos. Ahora es algo innegociable.
Ander, pasemos a nuestra temática principal. Este es tu espacio, así que te escuchamos.
Genial. Voy a explicar la estructura de un microciclo semanal desde el punto de vista condicional.
Primero, hay que aclarar que este modelo es para un equipo profesional que puede entrenar cinco sesiones por semana. Para equipos que solo entrenan dos o tres días, habría que adaptar la planificación.
Voy a explicar un microciclo en el que se juega un domingo y el siguiente partido es el domingo siguiente. Entre ambos partidos, hay seis días de entrenamiento, incluyendo un día de descanso.
Día +1 (Match day +1):
Se divide el grupo en dos:
Jugadores que jugaron más de 60-70 minutos → Sesión de recuperación (movilidad, masaje, liberación miofascial, etc.).
Jugadores que jugaron menos de 60 minutos → Sesión de compensación (trabajo de fuerza metabólica y cardiovascular).
Primera parte común en el campo (rondos, rueda de pase) para cohesión grupal.
Luego, el grupo de recuperación pasa al gimnasio para trabajar tren superior (para evitar fatiga en las piernas), mientras que el grupo de compensación se queda en el campo con ejercicios de alta intensidad.
Día +2 (Match day +2):
Día de descanso.
Se deja este día libre porque el cuerpo necesita entre 48 y 72 horas para recuperarse completamente.
Día -4 (Match day -4, miércoles):
Enfocado en aceleraciones, deceleraciones y cambios de dirección.
Se trabaja en espacios reducidos, ya que se ha comprobado que en estos escenarios las acciones neuromusculares son más predominantes.
Día -3 (Match day -3, jueves):
Enfocado en acciones de alta intensidad y velocidad.
Se utilizan espacios grandes para permitir recorridos a mayor velocidad.
Día -2 (Match day -2, viernes):
Día de recuperación activa tras los dos días de sobrecarga.
Se hacen ejercicios técnico-tácticos con poca exigencia física.
Día -1 (Match day -1, sábado):
Trabajo de velocidad y reacción, con poco volumen de carga.
Se busca llegar al partido con buenas sensaciones.
¿Desde qué categoría en el Eibar se realizan cuatro sesiones semanales?
A partir de cadete (15 años en adelante). Desde el juvenil A hacia arriba, ya podemos seguir una estructura similar a la del segundo filial y el primer equipo.
En equipos que entrenan solo dos o tres veces por semana, hay que priorizar y adaptar los días. Por ejemplo, si solo se entrena miércoles y jueves, habría que combinar el trabajo de aceleraciones y el de alta intensidad en una misma sesión.
Para finalizar, Ander, ¿cómo crees que evolucionará la preparación física en el fútbol?
Creo que la tecnología, especialmente el GPS, seguirá ganando protagonismo. Nos permite cuantificar cargas y diseñar entrenamientos más precisos, lo que ayuda tanto en el rendimiento como en la prevención de lesiones.
Pero más allá de la tecnología, pienso que el aspecto psicológico será clave. La capacidad de gestionar emociones, la confianza y la mentalidad ganadora son determinantes en el rendimiento de un jugador.
Me gusta escuchar que, a pesar de la tecnología, el futuro sigue siendo las personas.
Sí, porque al final, cuando logras conectar con un jugador y darle confianza, su nivel puede cambiar por completo en pocos meses.
Ander, muchísimas gracias por tu tiempo y por compartir tus conocimientos. Espero que podamos colaborar nuevamente aquí en Conexión Cantera.
Gracias a ti, Mateo. Mucho éxito con este proyecto.
Muy buenas a todos y bienvenidos a Conexión Cantera.
Hoy estamos en compañía de Ander Martín de Ruiz Gauna, coordinador de la preparación física del Eibar.
Muy buenas, Ander, ¿qué tal? ¿Cómo estás?
Muy buenas, Mateo, todo bien, encantado de estar aquí charlando un ratito contigo.
Gracias a ti, Ander.
Con Ander hablaremos sobre metodología y, en particular, sobre un microciclo de entrenamiento desde la perspectiva condicional. Pero antes, vamos a conocerlo un poco mejor.
Sí, lo intento. Bueno… en tres palabras podría decir:
Crecimiento, porque me gusta estar en constante formación. Soy una persona curiosa a la que le encanta aprender, y trato de que las personas que me rodean dentro del club también estén en la misma sintonía. Es una palabra que aplico tanto para nosotros como profesionales como para el club como entidad.
Organización, ya que soy responsable de la preparación física de la cantera. Una de mis funciones es estructurar los contenidos metodológicos para cada etapa y también gestionar los recursos materiales y humanos disponibles.
Formación, que está relacionada con el crecimiento. Como mencioné antes, me gusta estar en constante aprendizaje e intento fomentar un ambiente en el que todos los preparadores físicos del club tengan oportunidades de seguir formándose. De hecho, dentro del equipo de trabajo, promovemos actividades internas para que aprendamos unos de otros y podamos seguir mejorando.
Ander, hay una costumbre en el fútbol de considerar los entrenamientos con mayor esfuerzo físico como un castigo. ¿Qué opinas sobre esto?
Es una muy buena pregunta. Creo que tiene mucho que ver con la cultura y con los hábitos de esfuerzo de cada jugador. Si el jugador no tiene madurez suficiente o no entiende bien las demandas del deporte, puede percibirlo como un castigo.
Sin embargo, creo que cada vez hay más consciencia de la importancia de la preparación física en el fútbol. Cuanto mayor es el nivel de los jugadores, más conscientes son de que una buena preparación física o una sesión de alta carga no es un castigo, sino todo lo contrario: es lo que les ayuda a mejorar y rendir mejor en el campo.
Por supuesto, hay jugadores que todavía no tienen esa cultura del esfuerzo y pueden verlo como una penalización. Pero esta percepción está cambiando y, en general, cada vez se comprende mejor el papel clave de la preparación física.
Sí, yo también creo que es una barrera cultural que ha existido desde hace tiempo, pero que está cambiando gracias a los ejemplos en el fútbol profesional.
Totalmente. Antes se veía la preparación física como algo adicional. Si un jugador era bueno técnicamente y comprendía los conceptos tácticos, ya se consideraba suficiente. El aspecto físico se veía como un “plus”.
Hoy en día, más que un extra, es un requisito mínimo. Un jugador que no tenga una buena condición física se quedará atrás, porque el fútbol ha evolucionado hacia mayores demandas condicionales, con esfuerzos intensos y repetidos. Ahora es algo innegociable.
Ander, pasemos a nuestra temática principal. Este es tu espacio, así que te escuchamos.
Genial. Voy a explicar la estructura de un microciclo semanal desde el punto de vista condicional.
Primero, hay que aclarar que este modelo es para un equipo profesional que puede entrenar cinco sesiones por semana. Para equipos que solo entrenan dos o tres días, habría que adaptar la planificación.
Voy a explicar un microciclo en el que se juega un domingo y el siguiente partido es el domingo siguiente. Entre ambos partidos, hay seis días de entrenamiento, incluyendo un día de descanso.
Día +1 (Match day +1):
Se divide el grupo en dos:
Jugadores que jugaron más de 60-70 minutos → Sesión de recuperación (movilidad, masaje, liberación miofascial, etc.).
Jugadores que jugaron menos de 60 minutos → Sesión de compensación (trabajo de fuerza metabólica y cardiovascular).
Primera parte común en el campo (rondos, rueda de pase) para cohesión grupal.
Luego, el grupo de recuperación pasa al gimnasio para trabajar tren superior (para evitar fatiga en las piernas), mientras que el grupo de compensación se queda en el campo con ejercicios de alta intensidad.
Día +2 (Match day +2):
Día de descanso.
Se deja este día libre porque el cuerpo necesita entre 48 y 72 horas para recuperarse completamente.
Día -4 (Match day -4, miércoles):
Enfocado en aceleraciones, deceleraciones y cambios de dirección.
Se trabaja en espacios reducidos, ya que se ha comprobado que en estos escenarios las acciones neuromusculares son más predominantes.
Día -3 (Match day -3, jueves):
Enfocado en acciones de alta intensidad y velocidad.
Se utilizan espacios grandes para permitir recorridos a mayor velocidad.
Día -2 (Match day -2, viernes):
Día de recuperación activa tras los dos días de sobrecarga.
Se hacen ejercicios técnico-tácticos con poca exigencia física.
Día -1 (Match day -1, sábado):
Trabajo de velocidad y reacción, con poco volumen de carga.
Se busca llegar al partido con buenas sensaciones.
¿Desde qué categoría en el Eibar se realizan cuatro sesiones semanales?
A partir de cadete (15 años en adelante). Desde el juvenil A hacia arriba, ya podemos seguir una estructura similar a la del segundo filial y el primer equipo.
En equipos que entrenan solo dos o tres veces por semana, hay que priorizar y adaptar los días. Por ejemplo, si solo se entrena miércoles y jueves, habría que combinar el trabajo de aceleraciones y el de alta intensidad en una misma sesión.
Para finalizar, Ander, ¿cómo crees que evolucionará la preparación física en el fútbol?
Creo que la tecnología, especialmente el GPS, seguirá ganando protagonismo. Nos permite cuantificar cargas y diseñar entrenamientos más precisos, lo que ayuda tanto en el rendimiento como en la prevención de lesiones.
Pero más allá de la tecnología, pienso que el aspecto psicológico será clave. La capacidad de gestionar emociones, la confianza y la mentalidad ganadora son determinantes en el rendimiento de un jugador.
Me gusta escuchar que, a pesar de la tecnología, el futuro sigue siendo las personas.
Sí, porque al final, cuando logras conectar con un jugador y darle confianza, su nivel puede cambiar por completo en pocos meses.
Ander, muchísimas gracias por tu tiempo y por compartir tus conocimientos. Espero que podamos colaborar nuevamente aquí en Conexión Cantera.
Gracias a ti, Mateo. Mucho éxito con este proyecto.