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Hoy en Conexión Cantera hemos tenido el placer de hablar con Ander Pernía, responsable de rendimiento individual y colectivo del Juvenil División de Honor del Athletic Club.
Detección y Desarrollo del Talento
El proceso comienza con el departamento de scouting, que identifica jugadores con potencial. Luego, el equipo de análisis, en el que trabaja Ander, evalúa su encaje en el modelo de juego del club y define su desarrollo. Cada demarcación tiene parámetros específicos que permiten valorar el rendimiento, desde los porteros hasta los delanteros.
El Día a Día del Análisis
Los lunes, el cuerpo técnico se reúne para evaluar a cada jugador y definir su plan de trabajo. Se analizan aspectos técnicos, tácticos y emocionales, con reuniones individuales con analistas, entrenadores y psicólogos. Durante la semana, el análisis se centra tanto en el rendimiento individual como en el colectivo, trabajando con vídeos, datos y sesiones prácticas adaptadas a cada necesidad.
Potenciar las Fortalezas, No Solo Corregir Debilidades
Uno de los enfoques más interesantes que Ander destaca es que el jugador no llegará al fútbol profesional por sus carencias, sino por sus virtudes. Por eso, aunque se trabaja en mejorar debilidades, el énfasis está en explotar lo que cada jugador hace bien.
Análisis en Partido y Preparación del Rival
El análisis del partido es en directo, utilizando herramientas tecnológicas para identificar patrones de juego y posibles mejoras. Posteriormente, los jugadores reciben sus propios clips de vídeo para autoevaluarse y trabajar en base a ellos. Además, se estudia a los rivales y se diseña la estrategia para enfrentarlos, siempre alineada con el modelo de juego del club.
Desarrollo Humano, No Solo Futbolístico
Los viernes, el Athletic Club dedica un espacio al crecimiento personal de los jugadores, con charlas sobre valores, educación y carrera dual. Saben que no todos llegarán al fútbol profesional, pero quieren que cada uno salga de la cantera con una formación integral.
El Mejor Consejo para un Futbolista
Para cerrar, Ander nos deja un mensaje clave: no tener miedo a fallar. El error es parte del aprendizaje, y los jugadores deben sentirse libres y seguros para tomar decisiones en el campo sin miedo a la penalización.
Un auténtico lujo conocer en profundidad el gran trabajo que se hace en la cantera del Athletic Club. ¡Gracias, Ander!
Muy buenas a todos y bienvenidos a Conexión Cantera.
Hoy estamos en compañía de Ander Pernía, responsable de rendimiento individual y colectivo del Athletic Club en el Juvenil División de Honor.
Muy buenas, Ander. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Ander: Hola, muy buenas a todos. Encantado de estar aquí con vosotros. Muy bien.
Hoy, con Ander, hablaremos sobre su rol específico como analista individual y colectivo del equipo. Me gustaría saber cómo es el proceso de detección y desarrollo del talento en la cantera del Athletic Club.
Ander: Pues mira, todo empieza desde el departamento de scouting, con el que nosotros trabajamos en conjunto. Ellos son los responsables de detectar el talento, pero siempre cuentan con nuestra opinión. No es que demos el visto bueno final, pero sí analizamos si esos jugadores encajan en nuestro modelo de juego y en el perfil de las demarcaciones que buscamos.
El departamento de scouting se encarga de la observación inicial. Luego, nos van introduciendo a esos jugadores en entrenamientos específicos para que podamos conocerlos mejor y para que ellos se adapten al contexto del equipo.
Nosotros, como analistas, vamos después al detalle: analizamos sus puntos de mejora, sus potencialidades, y cómo pueden encajar en nuestro sistema.
— Entonces, ¿tenéis unos parámetros específicos para evaluar a los jugadores?
Sí, exactamente. En función de cada demarcación, tenemos unos parámetros preestablecidos, acordados entre el departamento de scouting y nosotros. Por ejemplo:
Porteros: valoramos la capacidad en reinicios, continuidades, situaciones laterales, acciones defensivas de tiro y vigilancia del espacio (cómo gestionan el espacio entre la última línea y la portería).
Centrales: analizamos cómo superan la presión, su capacidad de conducción y pase, su ubicación en el campo, su rendimiento en duelos, despejes, defensa en centros laterales, retornos y basculaciones.
Ponemos mucho foco en estos aspectos cuando un jugador nuevo llega a la cantera.
— ¿Estos parámetros cambian según la categoría del jugador?
Sí, totalmente. Nosotros empezamos con un análisis más exhaustivo en la etapa que llamamos “de rendimiento”, que abarca desde Cadete A hasta Juvenil B. A veces, incluso en Cadete A todavía no trabajamos ciertos aspectos con tanto detalle.
Voy a explicar un poco cómo es el día a día del trabajo de un analista en la cantera. Aunque cada club tiene su propio método, en muchos aspectos el trabajo es similar.
Lunes:
Nos reunimos todo el cuerpo técnico y analizamos a cada jugador individualmente.
Exponemos vídeos de cada jugador y comentamos:
¿Qué necesidades tiene esta semana?
¿Cómo ha sido su rendimiento en el partido del fin de semana?
¿Necesita reunión con los analistas, el entrenador o incluso el psicólogo?
También hacemos un vídeo colectivo con las fortalezas y puntos a mejorar del equipo.
Martes y miércoles:
Yo me centro en analizar al rival.
El miércoles tenemos una reunión para comentar cómo podemos contrarrestar el juego del rival y adaptarnos a sus fortalezas y debilidades.
Día de partido:
Realizo un análisis en directo con un iPad y un software específico.
Me comunico con el banquillo mediante un pinganillo para comentar en tiempo real.
Analizo aspectos como reinicios, transiciones, duelos, presiones y llegadas al área.
En el descanso, hacemos una reunión rápida para ajustar nuestra estrategia.
Post partido (lunes siguiente):
Filtro toda la información y se la entrego al entrenador.
Discutimos qué cosas trabajar en la semana siguiente.
Cada jugador tiene un tutor individual dentro del cuerpo técnico. Por ejemplo:
Yo llevo a nueve jugadores, el segundo entrenador a siete y el entrenador de porteros se encarga de los dos porteros más algún defensa.
Nos reunimos con ellos de forma personalizada y les preguntamos:
¿Cómo se sienten?
¿Qué quieren mejorar?
¿Dónde creen que destacan más?
Yo soy partidario de potenciar sus fortalezas. Un jugador no llegará al fútbol profesional por corregir sus debilidades, sino por explotar su mejor atributo.
Ejemplo real:
Tenemos un lateral izquierdo que se siente más cómodo jugando por dentro que por fuera.
En lugar de forzarlo a jugar siempre abierto, probamos a usarlo como interior o mediapunta en algunos entrenamientos.
Como resultado, ha mejorado y ha encontrado nuevas posibilidades de desarrollo.
Los viernes, dedicamos un espacio a aspectos humanos y emocionales. No siempre tiene que ver con el juego; puede ser:
Una charla sobre gestión del estrés y emociones.
Un encuentro con un exjugador que hable sobre su experiencia.
Consejos sobre cómo compaginar estudios y fútbol.
Creemos que esto es fundamental, porque solo el 1% de los jugadores llega a ser profesional. Por eso, trabajamos no solo la parte futbolística, sino también su desarrollo personal.
— ¿Por qué se hace esto el viernes?
No es por estar cerca o lejos del partido. Simplemente, es el momento que mejor nos encaja en el calendario semanal.
Para cerrar, Ander, te hago una pregunta personal:
Si fueras un jugador de tu propio equipo y te vieras desde fuera, ¿qué consejo te darías?
Ander: Buena pregunta. Suena a tópico, pero les diría que no tengan miedo a fallar. Muchas veces, como entrenadores, penalizamos demasiado el error, cuando en realidad es la clave del aprendizaje.
Mi consejo sería que se sientan libres, que jueguen sin miedo y que confíen en su propio talento.
— Ander, muchísimas gracias por tu tiempo y por compartir todos estos conocimientos con nosotros.
Ander: Gracias a vosotros. Un placer. ¡Un saludo!
Muy buenas a todos y bienvenidos a Conexión Cantera.
Hoy estamos en compañía de Ander Pernía, responsable de rendimiento individual y colectivo del Athletic Club en el Juvenil División de Honor.
Muy buenas, Ander. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Ander: Hola, muy buenas a todos. Encantado de estar aquí con vosotros. Muy bien.
Hoy, con Ander, hablaremos sobre su rol específico como analista individual y colectivo del equipo. Me gustaría saber cómo es el proceso de detección y desarrollo del talento en la cantera del Athletic Club.
Ander: Pues mira, todo empieza desde el departamento de scouting, con el que nosotros trabajamos en conjunto. Ellos son los responsables de detectar el talento, pero siempre cuentan con nuestra opinión. No es que demos el visto bueno final, pero sí analizamos si esos jugadores encajan en nuestro modelo de juego y en el perfil de las demarcaciones que buscamos.
El departamento de scouting se encarga de la observación inicial. Luego, nos van introduciendo a esos jugadores en entrenamientos específicos para que podamos conocerlos mejor y para que ellos se adapten al contexto del equipo.
Nosotros, como analistas, vamos después al detalle: analizamos sus puntos de mejora, sus potencialidades, y cómo pueden encajar en nuestro sistema.
— Entonces, ¿tenéis unos parámetros específicos para evaluar a los jugadores?
Sí, exactamente. En función de cada demarcación, tenemos unos parámetros preestablecidos, acordados entre el departamento de scouting y nosotros. Por ejemplo:
Porteros: valoramos la capacidad en reinicios, continuidades, situaciones laterales, acciones defensivas de tiro y vigilancia del espacio (cómo gestionan el espacio entre la última línea y la portería).
Centrales: analizamos cómo superan la presión, su capacidad de conducción y pase, su ubicación en el campo, su rendimiento en duelos, despejes, defensa en centros laterales, retornos y basculaciones.
Ponemos mucho foco en estos aspectos cuando un jugador nuevo llega a la cantera.
— ¿Estos parámetros cambian según la categoría del jugador?
Sí, totalmente. Nosotros empezamos con un análisis más exhaustivo en la etapa que llamamos “de rendimiento”, que abarca desde Cadete A hasta Juvenil B. A veces, incluso en Cadete A todavía no trabajamos ciertos aspectos con tanto detalle.
Voy a explicar un poco cómo es el día a día del trabajo de un analista en la cantera. Aunque cada club tiene su propio método, en muchos aspectos el trabajo es similar.
Lunes:
Nos reunimos todo el cuerpo técnico y analizamos a cada jugador individualmente.
Exponemos vídeos de cada jugador y comentamos:
¿Qué necesidades tiene esta semana?
¿Cómo ha sido su rendimiento en el partido del fin de semana?
¿Necesita reunión con los analistas, el entrenador o incluso el psicólogo?
También hacemos un vídeo colectivo con las fortalezas y puntos a mejorar del equipo.
Martes y miércoles:
Yo me centro en analizar al rival.
El miércoles tenemos una reunión para comentar cómo podemos contrarrestar el juego del rival y adaptarnos a sus fortalezas y debilidades.
Día de partido:
Realizo un análisis en directo con un iPad y un software específico.
Me comunico con el banquillo mediante un pinganillo para comentar en tiempo real.
Analizo aspectos como reinicios, transiciones, duelos, presiones y llegadas al área.
En el descanso, hacemos una reunión rápida para ajustar nuestra estrategia.
Post partido (lunes siguiente):
Filtro toda la información y se la entrego al entrenador.
Discutimos qué cosas trabajar en la semana siguiente.
Cada jugador tiene un tutor individual dentro del cuerpo técnico. Por ejemplo:
Yo llevo a nueve jugadores, el segundo entrenador a siete y el entrenador de porteros se encarga de los dos porteros más algún defensa.
Nos reunimos con ellos de forma personalizada y les preguntamos:
¿Cómo se sienten?
¿Qué quieren mejorar?
¿Dónde creen que destacan más?
Yo soy partidario de potenciar sus fortalezas. Un jugador no llegará al fútbol profesional por corregir sus debilidades, sino por explotar su mejor atributo.
Ejemplo real:
Tenemos un lateral izquierdo que se siente más cómodo jugando por dentro que por fuera.
En lugar de forzarlo a jugar siempre abierto, probamos a usarlo como interior o mediapunta en algunos entrenamientos.
Como resultado, ha mejorado y ha encontrado nuevas posibilidades de desarrollo.
Los viernes, dedicamos un espacio a aspectos humanos y emocionales. No siempre tiene que ver con el juego; puede ser:
Una charla sobre gestión del estrés y emociones.
Un encuentro con un exjugador que hable sobre su experiencia.
Consejos sobre cómo compaginar estudios y fútbol.
Creemos que esto es fundamental, porque solo el 1% de los jugadores llega a ser profesional. Por eso, trabajamos no solo la parte futbolística, sino también su desarrollo personal.
— ¿Por qué se hace esto el viernes?
No es por estar cerca o lejos del partido. Simplemente, es el momento que mejor nos encaja en el calendario semanal.
Para cerrar, Ander, te hago una pregunta personal:
Si fueras un jugador de tu propio equipo y te vieras desde fuera, ¿qué consejo te darías?
Ander: Buena pregunta. Suena a tópico, pero les diría que no tengan miedo a fallar. Muchas veces, como entrenadores, penalizamos demasiado el error, cuando en realidad es la clave del aprendizaje.
Mi consejo sería que se sientan libres, que jueguen sin miedo y que confíen en su propio talento.
— Ander, muchísimas gracias por tu tiempo y por compartir todos estos conocimientos con nosotros.
Ander: Gracias a vosotros. Un placer. ¡Un saludo!